Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2013

No es amar, es desear.

A esta hora sólo puedo sentirte a ti, mi querido amigo, solitario y cruel amigo. Vacíos existenciales y desórdenes latentes, si miro arriba me da mareo, si miro abajo solamente duermo, ya no duermo, las noches son eternas y me obsesiono con ver u oír algo distinto en estas madrugadas donde mi única compañía es la soledad y el hambre, no me entiendo, no entiendo demasiadas cosas. Quizás algún día crezca y lo comprenda pero por ahora sólo queda cuestionarlo… No es de sentir, es de ser, no es de saber, es de conocer… No es siquiera imaginar es experimentar, no es amar; es desear.
Nadie que me escuche, nadie que se atreva a conocer lo vacía que estoy, llevo adentro mis ansias por conocer, tocar, sentir, vivir, amar, descubrir.
No es amor, es simplemente deseo y pasión.

CP

Eduardo al igual que tú, marcaron el fin de lo que sería el comienzo. Extrañamente siempre que analizo lo que escribo, siempre estás tú, en algún rincón,en algún lado oscuro, en alguna palabra, en algún triste recuerdo, o simplemente en una gran parte de mi memoria.
Es curioso ver lo poco que hemos crecido, lo mucho que hemos avanzado de una u otra forma en nuestra forma extraña de ver la vida, ya casi es un año, un año del que segura siempre he estado de que te conocí, conocí la tristeza detrás de esos hermosos ojos cafés, inundados de emociones y sensaciones únicas, ojos grandes, ojos de amor... ese cuerpo, tan débil, tan atolondrado,  tan sensible, tan tú.
Siempre estuve segura de quien eras, de lo que eras, y de cómo querías terminar. Hoy sólo queda recordar que pasaste a un primer plano en mi espera por la llegada de Eduardo. Tú eres mi nuevo protagonista de esta novela sin final.

Ya recordé porqué odio las vacaciones.

El hecho de que ellas hagan más notorio la memoria de que estoy sola, que aunque llueva fuerte no hay nadie que venga a abrigarme, si hace sol no hay quien me haga  compañía, en otros tiempos las cosas tenían más sentido, más ganas, menos desdichas y más risas.
Una decisión cambia por completo tu destino, te lanza a un precipicio desconocido y vuelve tu mundo uno más bohemio y tedioso, estaba recuperando los ánimos para salir, vivir, recorrer y hasta componer. Y en un miserable, único, estúpido y a la vez increíble segundo, todo se va esfumando, así como las ventanas empapadas de humo que con la brisa se desvanecen. Oh vida cruel ojalá las cosas fueran tan fáciles y hermosas como los sueños... Con ellos me pierdo y puedo ser yo misma, puedo volar y caminar lento si quiero, parar y comenzar de nuevo para no cansarme. Adorables sueños, queridísimos sueños; qué sería de nuestras vidas sin ellos, que nos impulsan a hacerlos realidad, nos logran dar esperanza y hasta muchas veces nos ayuda…