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My precious

Me cuesta más de lo que puedo aceptar. El dolor de cabeza aumenta y yo solo vuelvo a moverme en círculos.  Muriendo lentamente por el odio y porque el silencio y la tristeza invadieron este espacio. De nuevo las pastillas, el miedo, la soledad, Leila llamando a luz mientras yo intento ver el sol en el atardecer sin acercarme demasiado a él. Miro a mi papá y odio todo lo que me rodea, porque qué vacío lleno de tanta materialidad que se descompone. Veo a la gente feliz con sus familias y yo solo veo cómo la mía se sigue desmoronando. No quiero quedarme quieta pero odio todo lo que me está rodeando. Me cuesta confiar en la gente y me cuesta romper este cristal en el que me metí hace años, hoy deseé volver a destruir todo lo que he tratado de edificar por estos meses y me siento fatal. Volví a llorar y eso ha sido lo único valiente que ha valido la pena.

Big business Monkey - Daniel Jhonston

No soy la persona más feliz, ni siquiera soy una que ande sonriendo todo el tiempo. Digo estupideces y mis palabras son trasladadas por el tiempo y el viento. Mi memoria no es la más lúcida y mi sentir es fuego puro desde que era niña. El dolor físico y de la enfermedad me ha robado todo lo que alguna vez creí tener. La bondad es una cualidad que se aferra a mí pero que nunca sé entregar. El silencio es mi mejor amigo en mis momentos de intimidad, pero suelo explotar todo el tiempo. Me gusta llevar la contraria, es un placer culposo pero así soy, pesimista, compleja, infame, amante, creadora y soñadora.

Aura - Los Makenzy

Escribir Del amor, de lo lindo de la vida cuando algo te mueve las entrañas y te deja soñar. Porque vivir sin sueños es morir lentamente, porque el amor impulsa, renueva, revive. Destellos de colores y emociones que las palabras no pueden expresar, ideales y letras que llenan y nutren. Silencio, pero del esperanzador, con una luz brillante que se asoma desde los ventanales por donde se ve el sol y los árboles que acompañan el camino lúcido al gran viaje de la estabilidad. Las caras que hacen que la felicidad no sea fingida, las compañías que nunca cansan, el amor que no abruma. Las sonrisas que dan calma y paz. La tranquilidad que deja al corazón disipar la angustia, el miedo, la inseguridad, el engaño. Las canciones que recrean momentos y encuentros de casualidades inigualables con seres que murieron o dejaron de arder sus almas para solo existir dejando de vivir.

Cacho a cacho

El silencio me tiene agotada. La repetitiva situación de todos los días, el dolor de los ojos, la angustia que me invade de nuevo. El aliento me falta, ya no tengo perlas en mi almohada que me impulsen a ver el sol por la ventana. Extraño los colores rojos y los arcoíris que me acompañaban en las noches cuando me sentía sola pero las compañías eran amenas. Ya no tengo ánimos ni ganas de conocer a nadie, estoy cansada, cansada de obligarme a existir, a buscar las ganas de todo esto. Estoy exhausta, y quiero sentir amor otra vez, no del fugaz, sino del que te levanta del suelo y te inspira. De ese que me hace sonreír como el de mañana, que parece que ningún mal existe. Amor por lo propio amor, por lo singular. Quisiera encontrar una cura para este cansancio que día a día me está matando la vida y las ganas de existir. Lo tengo todo, materialmente, a mi alrededor, mi gata, familia. Pero por dentro estoy hecha una hoguera, y mis sueños me persiguen, me acaban. No lo entiendo.

Cielo

Tengo tiempo para pensar en ti, como idea, como concepto.  Pero eres más que eso para mí, con tus dualidades, tu forma de comunicarte, observar e indagar. Eres un ser excéntrico, tal vez llegamos a ser tan iguales que nos podemos romper de la forma más cruel y detestable. Cada uno sigue con su vida pero con el dolor del otro, quien permanece ausente. Me gusta escribir sobre como me siento. Porque de ninguna otra manera sería capaz de liberarme. En mayo del 2018 te quería tener cerca. Porque me mataba la angustia de una vida donde tú no existieras. Significas más para mí de lo que yo pudiese narrar. Te seguiría a cualquier lugar, porque nunca me aburriría contigo. Soy solo un mal intérprete de nuestros encuentros. En otros tiempos eras un vaivén para mí, imposible, intransigente, incapaz, volátil y eras la idea más absurda que se cruzaba por mi cabeza, tanto así que prefería evitarla. 
Ahora bien, hace unos dos meses le hice la proposición más clara y perceptible que jamás había hecho a …

A new day 12:00

Tengo razones, para sentirme como ahora lo estoy. Nada es premeditado y yo solo dejo que mis sueños me lleven a donde debo estar. Veo tanto engaño en sus ojos que me duele la fe que le tengo a los mismos. Miento, para no ahogarme en silencio. Río, por cortesía sin embargo por dentro estoy ardiendo en fuego del que trae conmoción y tristeza. Ser un libro abierto nunca ha sido problema para alguien que se preocupa por vivir su vida al máximo, que tiene ansiedad por conocerlo todo.  ¿A dónde más iré lejos de todo lo que me agobia y me acecha? Algo debe estar pasando para que toda esta inoportunidad se dé con tanta fluidez, mientras tanto hoy pongo mi película favorita y la veo en silencio, sin distracciones, con dolor, con cobardía. Dándome cuenta que al fin sé quién he llegado a ser y cómo ha afectado eso a todos mis intentos por ir más lejos y no lograrlo. Cerrare mi boca y mi lucidez esta vez, ya no soporto un día mas así. Me iré, me iré sin quedarme, como quien se va.

Romamor

Evado mis pensamientos para no habitar entre la tristeza. Todo este tiempo me ha hecho ser más fuerte no solo emocionalmente sino también en mi carácter. Salir cada día es un reto. El miedo es grande y trata de acobardarme constantemente, la desolación es profunda y la siento en una parte intocable de mi ser y de mi cuerpo, pero sigue ahí, inquieta y silenciosa. La desesperación es real, es un recordatorio constante de que la vida es una lucha interminable, con el destino, con la furia, con el infortunio y con nuestro peor enemigo, nosotros mismos. Mi ánimo no es tan lúcido por estos días, estoy más dispersa de lo normal y me cuesta enfocarme en las cosas que deberían ser de suma importancia. Tengo miedo, miedo del que acobarda. Pero por ahora esperaré, dejaré que esta ola de angustia, desfallecimiento y deseo latente de no seguir, se vaya. Solo y por su cuenta.