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Romamor

Evado mis pensamientos para no habitar entre la tristeza. Todo este tiempo me ha hecho ser más fuerte no solo emocionalmente sino también en mi carácter. Salir cada día es un reto. El miedo es grande y trata de acobardarme constantemente, la desolación es profunda y la siento en una parte intocable de mi ser y de mi cuerpo, pero sigue ahí, inquieta y silenciosa. La desesperación es real, es un recordatorio constante de que la vida es una lucha interminable, con el destino, con la furia, con el infortunio y con nuestro peor enemigo, nosotros mismos. Mi ánimo no es tan lúcido por estos días, estoy más dispersa de lo normal y me cuesta enfocarme en las cosas que deberían ser de suma importancia. Tengo miedo, miedo del que acobarda. Pero por ahora esperaré, dejaré que esta ola de angustia, desfallecimiento y deseo latente de no seguir, se vaya. Solo y por su cuenta.

Maldiciente

Hoy te volví a ver después de muchos meses y es inevitable no ponerme de esta manera. Cariño, han pasado tantos años y aún sigues metiéndote en mi ser de la misma forma cruel, dolorosa, fascinante y enloquecedora. Mira cómo mi corazón y mis sentidos se alteran cuando te tengo cerca. Suspiro de amor y a la vez de confusión. Tengo la canción inolvidable en mi cabeza dando vueltas y en mi mente un flashback de tu rostro mientras yo me metía en ese auto ¡“jueputa”!: Me pones mal, eso iría en mi línea completando la  frase que tus labios pronunciaron.  Parece que todas mis pesadillas y mis sueños se hicieran realidad contigo nuevamente.

Sueño matutino

Hoy podría bien hacer una cuenta de tres días, en los que el drama y la angustia se han metido de manera inoportuna en mi vida. Es casi como estar ahogándome y no poder mover la cabeza ni siquiera dentro del agua. Me duele el pecho de aguantar el llanto y ahora que estoy sola por fin puedo desnudar mi alma y darme cuenta de que toda la ilusión de estar bien se escapa cada vez más de mí y cuando creo conseguir algo viene algo mucho más poderoso y me lo arrebata. Y el constante bucle que he hecho de mi vida desde el 2012 es imparable. No le tengo muchas ganas a la vida cuando pienso en todo lo que hago y el sentido de todo lo que me rodea me pesa demasiado. En gran manera creo que no merezco nada de lo que tengo, pero aún así la fortuna de contar con todo lo que anhelé alguna vez no me abandona. Hoy al despertar me llenó un ansía de muerte inigualable. Y lo lamento tanto, porque hace bastante tiempo que no lo sentía, eso contando unos dos años al menos. Cuando pensamientos negativos como…

Catarsis

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Quiero que sepas que han habido días donde las botas se me llenan de agua cuando paso por los charcos de la casa donde vivía, que ya dejé de permitirle a todo esto que me rasguñe y me quiebre de la forma en que lo hacía cuando te ibas y regresabas a amarme. Que te recuerdo con respeto y admiración, que aunque pase el tiempo siempre habrá un querer que me hace recordarte de una forma bonita. Que entre cuatro semejanzas cada historia me llena de fuerza y he logrado encontrar una catarsis que me ha hecho posible volver a empezar. Me hago daño contigo, pero te quiero de lejos, amor perspicaz, amor perfecto, amor fugaz, amor prohibido y amor real. El último lo encuentro solo en mí, en esto que me ha convertido en una mujer tan capaz y tan amante de sí misma que con la fuerza que ha encontrado en todo lo que hace es real.

Pepino con chile y sal de mar

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Puede ser que este dolor me haga olvidar el punzón que siento en la boca del estómago y que no me ayude en lo absoluto a comprender nada de esto.  Procuro no exponerme a eventos desafortunados que impliquen ponerme más ansiosa de lo que ando pero estas horribles semanas han estado repletas de eso y ha sido poca la ayuda exterior. Juan llamó pero no le he contestado (todavía) creo que ya pasaron casi dos meses y la verdad todo es un vaivén constante. Hoy tomé varias decisiones (si es que sigue siendo diez de diciembre) si no, ya seguí tomando otras cuantas. Decisiones por mi bien, blindar el alma y rasgar el velo de la pasividad. No todo puede ser sobre mí, pero el exterior es algo que me afecta de sobremanera y ya por más que intente exigirme más las respuestas que recibo son realmente detestables y asquerosas. Vivir me produce insomnio y nauseas. Tengo gran deseo de ir a la playa. Y como un ritual (ellas me dan paz), en momentos como ahora que solo quiero desplomarme. 

Carry me Ohio

El umbral de lo predecible. Los ojos azules que alguna vez miré para perderme por un largo tiempo. La sonrisa con ortodoncia que me marcó los días, los meses y hasta los años llenos de furia y ansia por volver a querer. El cabello rizado que me quebró sin remedio. El azul que jamás he podido tocar ni palpar por miedo del porvenir. El blanco puro que me persigue, el que me acompaña todos lo días y el recorrido que he querido olvidar.

Nos faltó ser niños por más tiempo, haber comido más huevos cocidos junto a mi hermano. Debimos haber lavado los pocillos rojos de plástico muchas más veces hasta que se molieran. Nos faltó gritar mucho más fuerte el día que se fue la luz y hubo un estallido en la calle que nos hizo romper en llanto. Me faltó enfrentar la casa de los rombos. Tuve que haber usado muchas más veces el vestido de flores rosa de mi prima para sentirme así de espléndida más días. Me faltó sentir más para que ahora fuera distinto.

Música clásica

Tú has estado ahí, justo en el inicio, en medio del caos, a orillas de la demencia. Ahora eres una luz intermitente que ha venido desapareciendo. Y todo está tan bien por aquí, que solo puedo culparme. Me culpo por tener miedo, por no ser. Porque cualquiera podría pensar que tú estás siempre, y no es así. Tu evidente ausencia en mis constantes infortunios me hace aún más débil. Y yo solo ignoro todos los sucesos, me ahogo entre nicotina, me esfumo con el humo volátil y cierro los ojos para perderme en medio de la multitud que danza y canta unísona para olvidar. Quiero estar rodeada de cristal, cristal puro y luces constantes que consagren un lugar como el deseo permanente que retumba mis pensamientos. He tenido demasiado tiempo para compartir, y en esos lapsos me he tomado espacios para meditar y darme cuenta lo poco que le cuesta al cansancio volverse una bala de fuego para atacar. Cansancio de la gente, de la mediocridad, de lo absurdo, de lo grotesco, de lo necesitado, de lo ignorad…