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Llaveros

No podría explicarlo, él estaba ahí sentado, mirándome como nunca lo había hecho, yo estaba en silencio, sobre la cama, desnuda. Había llorado toda la noche y mis labios estaban resecos, mis mejillas escarapeladas y mis ojos rojos, no sabía si era un holograma o en realidad era él. Él también estaba desnudo, tenía su barba más larga de lo habitual me miraba con esa mirada penetrante de siempre que me provocaba nuevas sensaciones pero estábamos a un metro de distancia. Opté por acostarme boca arriba y cerré los ojos. Él a su vez comenzó a tararear After Life  de Arcade Fire, yo sonreía… estaba tan cansada que me quedé dormida y cuando desperté el estaba a mi lado, había comprado algunas rosas rojas y las había puesto al lado de nuestras plantitas ornamentales, se había puesto la camisa azul que tanto me gustaba y su aroma era de un perfume nuevo. Había un vestido de gala color negro colgado en la puerta de la habitación, me preguntó que si me gustaba y luego me dijo que me lo probara y …

Día feliz / Feliz día

Parece que hay momentos donde la serenidad tiene su espacio y es confortable, cómoda y hasta se siente bien. 
    Nuestro primer encuentro¿Cómo olvidarlo? Temblorosa pero con la seguridad de una chica que pasó de fatal a heroína.  La charla de conocernos y el conjunto con cafés que nada puede reemplazar. Es el amor que más se ha acercado a lo que busco. Cafés, charlas y mucho amor. Anoche estuve en su casa, me dio los besos que tanto me debía, besarlo me recuerda al nirvana. Esa poesía entre lo inevitable y lo que más me gusta. 
Me siento feliz porque al fin la lista de deseos comienza a tener sus citas cumplidas, el proceso inició ahora solo resta esperar y dedicarme aún más a todo aquello que merece mi atención. 
    No puedo evitarlo, sus labios y la forma en que me mira me hacen darme cuenta que lo indescriptible es magnífico y que su medida es tan extensa como el mar y su profundidad. Hallo tan precisa su aparición en mi vida como aquella vela de cera encendida que nunca se terminó …

Patrón de cuadros

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Me gustaría entenderme, situarme en esa parte del dolor donde me pierdo y volver a encontrarme, no es soledad, es cinismo. No es locura, es perdición. No soy impulsiva, soy y simplemente no dejo de ser. No evito ni evado, prosigo. Pero no entiendo el remordimiento ni mucho menos el dolor que está resurgiendo en mis entrañas y que me causa nauseas nocturnas.  En las mañanas me persigue el descontrol y parece que el caos se propaga. Él es tan simple y tan aburrido que me recuerda que la desgracia es solo un estado mental del que yo, hace mucho tiempo he querido escapar. No sonrío, solo trato de ignorar todo… al parecer a la gente le gustan los detalles, y me he vuelto tan simple que solo intento, y trato, lo hago, me caigo y a veces caigo tan lento y fuerte que parece como si no importara si sigo andando en círculos. Los odio, odio sus inseguridades, odio sus malditas formas de querer ser perfectos en todo, en querer pisar a todo el mundo. Son detestables y los odio. Negación, el estado …

La burla

Esto no es normal  Y no puedo decir nada, por miedo o por que me duelen las costillas. 
Metí la pata otra vez y me arrepiento, pero esto no tiene cura, no esta vez. Me equivoqué, tal vez no debí intentarlo, tengo morados en las piernas y una angustia desesperante que se me sube por las rodillas hasta la columna. En realidad ninguno de ellos ha estado, pero esas ausencias son las que han llenado todos estos textos. Un demente, CP, souvenir, tenipatín, etc. tengo escalofríos, y siempre que pongo esa rola me quedo en el mismo punto. Me tira, y me convence de todo lo que ya sé. Quiero alcanzarlo, quiero y anhelo con mi vida llegar a él. Tengo los pies fríos, y me lleva doliendo la cabeza unos buenos dos o tres días seguidos. Ya no sé si esto es real o son visiones nocturnas. Respiro y suspiro, me fumo un cigarro y pongo No voy a sonreír de Tumbas. Me acelero y trabajo, me detengo y paro.

Enseñanza

Perdida entre ensueños y convicciones. Negada absoluta y definitivamente a darle vuelta al asunto que me remueve las entrañas. The xx - Say Something Loving de fondo y las manos calientes. Los últimos días no he tenido problemas con tener los pies helados pero sí los he tenido con no poder conciliar el sueño. Me desvanezco y las probabilidades dentro de mi cabeza funcionan, ojalá que lo hicieran en las de otros. Busco desesperadamente llegar a ese espacio de claridad donde todo lo que pienso, siento, digo y hago se conecten. El señor Jacob se fue a Inglaterra y con sus mil y un motivos para no despedirse, desapareció. Es casi un holograma, pero de difícil acceso, y eso es tétrico. Lamento que no tenga a quien compartirle esta hermosa dicha de un logro incierto que tanto me inquietaba, pero este monólogo decidí tragármelo sola. He estado conectada con la naturaleza, los arreboles, los helechos, los platanillos, las plantas ornamentales los yarumos plateados y otras bellezas exóticas y …

Cuentacuentos

Todos en cierto modo podemos llegar a sentirnos medio vivos o medio muertos.

Empiezo pensando en posibilidades, casi como siempre. Me desvío y salgo a caminar, en el camino me topo con que he vuelto a fumar, la nicotina vuelve a entra a mi cuerpo y la desesperación me asedia. Me pregunto si este señor en corbata con un cigarrillo en su mano izquierda y una maleta pesada en la otra será feliz. Sigo caminando y dos mujeres van detrás de mi. Me siento observada pero no puedo evitar dejar de mirar el arrebol que cae a las 5:50 pm en la tarde de llegar 11 de septiembre en la ciudad de Bogotá, el señor del cigarrillo se detiene en una calle solitaria, busca desesperado algo y al parecer no lo encuentra, me mira y yo agacho la mirada, cruzo la calle y hay cuatro jóvenes riendo, no los escucho, solo fijo la vista en la señora que vende tintos con su traje blanco a otros dos señores. Viene un joven en bicicleta y yo camino despacio, cruzo la calle y viene otra pasante. Me detengo a mirar el cie…

Descanso

Mira cómo se desvanece el tiempo.  Aquí no hay colores, hay deseo y esperanza. Mi piel se eriza y tus labios rozan mi mejilla con sagacidad. Paso saliva y me poso en tus ojos, tu nariz y tu pelo. 
Estoy desnuda, parece que la gravedad del asunto me relaja y te siento tan cerca que comienzo a respirar a una velocidad más rápida. Suspiro y mis caderas se contraen. Cierro los ojos mientras palpo tus labios y el sonido de tu voz me da calma. Te siento. Comienzas a deslizarte sobre mi piel y me erizo. Siento tus manos, la textura y los pliegues de tu piel y me besas. Nos acurrucamos....