Tos

En cierto modo he olvidado, no del todo pero ahora reconozco. 
Nunca antes fui más feliz y nunca nadie me hizo sentirme más real como tú. 
Todo era nublado esa última noche, te miraba con inseguridad y placer, el que siempre me das, con tu mirada excéntrica, con tu voz inigualable que me transporta, a un y mil recuerdos de las veces que te miraba, y esa inexplicable manía de sentirme segura y completa se reflejaba en la comisura de mis labios, extendiéndolos en una sonrisa sin explicaciones pero verdadera. La colilla de cigarro quemando el vestido que en este momento traigo puesto. Los quince días más extraños de mi vida, y aún te siento como si fuese sido ayer. Tus manos, tú piel, tu voz, parece que todo fuera un sueño interminable del que estuviera condenada a ir y volver perpetuamente. 

Dejaste de irrumpir mis sueños, mi mente, mis días, mis sensaciones. Pero es más que claro el hecho de que te sigo buscando, entre sueños, en canciones, en pensamientos, en personas, en actitudes, y noto que no te encuentro. Mi casualidad mas precisa y conmovedora. Estaría dispuesta a todo, por los sentidos, por la razón, por los sentimientos, por el corazón. A tenerte, a verte, olerte, fumarte, enviciarme en ti, amarte, darte todo lo que jamás te di y que sigo cohibiéndome. Dejar de fingir, y solo ser. Por una vez, por siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Motel enlagunado

Tornamesa