Logros y silencio comprimido

Ojalá estuvieras aquí.
Han sido un infierno los días sin ti, a veces no sé si hago las cosas porque quiero o porque se reactivó una inercia total en mí. Parece que todos los días y toda la gente son pasantes en medio de flashbacks y reproducción automática. Hay demasiada gente y ninguna es lo suficientemente inteligente ni precisa para llenar el vacío que me dejaste. Puede que en cierto modo hayan días y momentos donde sólo sepa extrañarte y otros tantos donde diseñar, leer, escuchar música o simplemente dormir llenan ese sitio de desahogo que por obvias razones no tengo tiempo de ocupar.
Han sido días tediosos, ya sabes cómo soy. Pero la chica fatal ha desaparecido, ni ánimos le quedan de regresar, ahora solo hay pasantes. Mi casa ahora es un sitio de paso y ya nadie se queda, por aquí no han florecido los amores solo conservo al mismo de siempre y te echo de menos.
Joder! Cuánto quisiera verte una vez más. Tu muerte arrebató mi ánimo propio que yo desconocía. 
Tengo espacios donde recuerdo tu risa, tus dichos, tu manera única para decirme que era capaz de hacer cualquier cosa porque creía en mí y sobretodo en el Señor Jesucristo. Te he guardado luto estos dos meses y ocho días desde tu partida, sé que estás en un lugar mejor, pero no puedo con la idea de no tener con quién chancear y compartir tantas cosas únicas que sólo tú podías entender. Las miradas que mami odiaba y que nos producían risa, la compañía, las oraciones. Todo, y siento un hueco enorme en mi pecho como si lo abriera con una navaja cual lata de sardinas.
La depresión se va acomodando poco a poco al lado de la clavícula izquierda y luego se desliza por el pecho,  va penetrando la piel y los pies se hielan. Sonrío pero porque me toca, a veces me cuesta ser cortés y otras veces solo quiero mandar a todos y a todo a la mierda. Mi ángel de luz me acompaña, duerme conmigo algunas noches y otros días me da todo el amor que me hace sentir que la vida vale la pena vivirla. Pero sin ese ángel, todo deja de tener sentido.

Me siento completamente cansada, mis sentidos, la creación el deseo de conocer, todo está estático y solo suspiro. No sé si ese dolor en el brazo izquierdo tenga algo que ver con callar. Parloteo, pero por evitar. El llanto está encerrado. Ramona sigue conmigo y eso me hace feliz en cierto modo. No volví a saber nada de ese hombre que me hizo tan feliz y al que aún le dedico algunas canciones, él sólo se quedó atrapado en mis tatuajes y mi corazón por siempre. Pero tú te llevaste mucho, y me dejaste huérfana,  Nestor Ramírez.

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