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Mostrando entradas de julio, 2017

Neurona

Me duele la mandíbula, estoy cansada. Tengo ojeras y no tengo ganas. Soy rebelde y corro en las noches para buscar algo entre tejas ajenas y hallo días llenos de risas pícaras.  Corro en círculos, grito y exclamo de placer... mis vecinos solo escuchan. Te veo y parece que me enamoro nuevamente. Finjo y sigo parloteando. Lloro pero porque la inevitabilidad se arrebató mis únicos motivos para seguir viva. Me irrito y te volteo a mirar. Sigo mis reflejos y un ataque de nervios me invade. No hay preguntas, tengo cansancio. Me duelen los ojos y ahora solo quiero dormir.  No quiero verlo, ni en pintura, ni en especie, ni en fotos, solo quiero arrancarlo, así como él quiere hacer conmigo. 
En cuanto a vos, te seguiré contando los días, las letras, las veces que usas esa maldita camisa gris y los días en que pasas desapercibido por voluntad propia. Te contaré las noches, una a una de las que sueño con esos encuentros entre los dos.

Last kiss - Pearl Jam

No hay fondo. El vapor ha cubierto todos los espejos y los vidrios del lugar. Él se ha ido, me dejó con una mano llena de incertidumbres y la otra llena de dolor. No sé dónde encontrarlo, tengo miedo como cuando no sabía que había pasado con ese juguete de plástico que él escondía mientras jugaba conmigo... yo sé que cuando gritaba desconsoladamente en esa bañera el me escuchaba y rogaba por mí. Sé que cuando me tiré en el suelo a llorar el me estaba consolando. Pero ahora no lo siento, me siento más sola que nunca y no sé cómo vaya a salir de esto. ¿Todo esto ha sido real? Dime que he estado soñando como aquella noche cuando alguien estaba matándome por dentro, cuando me curaste, cuando estabas narrando esa muerte súbita y esperada. Sigue contándome lo que pasaba. Por qué me dejaste, me estoy desangrando. ¿Por qué otra vez? No me abandones, no corras de mí. Sé que todo esto es mi culpa pero dime por qué me sigo arrastrando aún cuando mi alma quiere seguir tu rastro. ¿Por qué ahora? ¿…

Cerca

No necesitamos razones, algunas veces el impulso es mucho más fuerte. Las ganas de estrellarse y de querer salir a tocar estrellas que nadie nunca ha tocado.  Es más fuerte, la intención de querer ver fuego y sangre que el desear pacifismo y paredes lisas. 
Romper vidrios y herir pieles, hacer sangrar corazones y reír hasta que lo demás se desintegre. Impulsos, de ellos he construido un estandarte que pesa más de lo que hubiese podido construir en toda mi vida. Tú fuiste el pionero, y tienes la bandera. Yo no tengo nada, te tengo a vos. La fuerza es solo una idea pero está consumiendo la luz. Y si no tengo luz y fuerza simultánea no podré continuar. Quiero sedantes, todo este tiempo ha sido en vano, porque las ideas han carcomido las razones, la obviedad ha hecho esfumar los motivos y yo, he querido seguir sin letras.

Where is my mind

Empieza con una punzada fuerte en el pecho, seguida de un suspiro prolongado y malos pensamientos. Otro día comienza diferente y el corazón termina latiendo más rápido de lo normal y con un nerviosismo que exige comerse las uñas, aparece un sentimiento de disgusto que hace fruncir el ceño y agudiza el dolor de pecho inicial. Después surge el llanto, el silencio, el ensimismamiento y la planeación. Allí hay sollozos nocturnos y lamentos que otros escuchan, caminantes oyen murmullos y cercanos intentan curar. En ese mismo lugar donde punza el pecho trata de germinar una flor, pero muere al día siguiente.  Un día deja de respirar, y levita, se detiene en el tiempo y brota sangre de sí. Es una ruptura de lo real y lo visible. Hay caos. 
Cuando despierta está desnuda, en el suelo, pero con una secuela negra y un traje de velorio, había sacado el odio y había matado a su causante.