Mujeres y Crisis Psíquicas

Crisis psíquicas de Van Gogh
Texto: Steffany Calderón Reina

Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son sanas en sí mismas, y reflejan siempre la demencia mental general.
(Poe, 1845)

A través de Vincent Van Gogh y el poderío que se le otorgó a su obra pictórica de manera póstuma, una de las corrientes que quedaron marcadas fue el postimpresionismo, sin embargo, detrás de su gran obra existió también un trasfondo que se vería enmarcado dentro de la obra a lo largo de su vida. Esto fueron sus crisis psíquicas, su locura y sus decepciones amorosas. Es importante resaltar que este genio del arte dejó un gran legado con más de novescientas obras y relatos de su vida por medio de las cartas que enviaba a su hermano Théo, las cuales servirían para comprender y contextualizar la vida de un artista que se vio atormentada por el desasosiego y a quien el destino le deparó un inesperado descenlace que lo llevó a la muerte.
Este artículo busca responder a la pregunta: ¿La visita de Van Gogh a los prostíbulos generó afecciones que se vieron reflejadas a lo largo de su vida? Para responder la pregunta se abarcarán principalmente comentarios propios sacados de las cartas que él envió a su hermano Théo, así mismo el texto estará basado en comentarios y citas tomadas de los autores: M. Nieto Barrera, François Porché, Luis Diego Villalobos, Vincent Van Gogh, Jairo Gallo, Fayad Jamis, Antonin Artaud y Adriana Hidalgo. Se sustentará la dualidad y gran relación encontrada entre Vincent Van Gogh y Charles Baudelaire, con el fin de incidir en la comparación simultánea de dos artistas ingeniosos a los que la vida y el destino les deparó una serie de círculos viciosos muy similares.

Desde el inicio de su vida, Van Gogh crece en un entorno familiar caracterizado por la devoción a Dios, que trajo como efecto un deseo por parte de Van Gogh a lo largo de su vida de querer actuar conforme a lo estipulado en la biblia y hacer lo que era socialmente bien visto, era un amante de hacer el bien y de ayudar a los demás, pero tenía un conflicto con sí mismo desde que trató de ser pastor y se topó con la creación artística. Así mismo sus intenciones de encontrar una mujer, estaban profundamente vinculadas a un deseo y una necesidad en su vida, así lo menciona en la carta 33 enviada a su hermano “Voy a ver si no hay alguna manera de encontrar una mujer” (Van Gogh, 1882).
Una de las mujeres que forman parte del complejo carácter de Van Gogh fue Eugéne Loyer, quien desató en Van Gogh sentimientos hostiles y agresivos cuando éste se enamora de ella, y ella se niega y así mismo huye con otro hombre. “…esta mujer a la cual le dedica su amor y que lo rechazó aduciendo un compromiso con otro hombre”. (J. Gallo 2001). Esto hace que empiece a huir y a escapar de su realidad, para esta ocasión se va a Holanda, con el fin de distraerse.
Otra de sus decepciones amorosas aparece con una de sus primas, a lo que también iba en contra de sus principios, ya que, estaba cometiendo incesto, esto ocurre en 1881. Ella hace que en Van Gogh crezca un amor hacia ella mayor que el que él tenía por sí mismo. Con lo que Vincent afirma “La amo como a mí mismo”. El insiste a ella y a su amor pero una vez más es rechazado, pues le pide matrimonio, pero ella no acepta. “… al persistir Vincent, ella se ve obligada a retornar a Amsterdam. Vincent lo abruma de cartas y finalmente va a Amsterdam. Pero Kee se niega a verlo. Desesperado, Vincent retorna a Etten.” (Jamis, F 1998). La insensibilidad y el dolor se apoderan de su vida nuevamente.

Su situación amorosa siempre se vio vinculada a lo inmoral, lo mal visto ­­­­y con recurrentes amoríos relacionados con mujeres prostitutas. La primera y de ellas fue Clasina Maria Hoornik, una prostituta a quien conoció en La Haya­­­­ quien era reconocida con el seudónimo de “Sien”, ella era madre y estaba esperando otro hijo, con ella sostuvo una relación durante un año y medio, de la cual se contagió de gonorrea, con ella sobrellevó la pobreza y el disgusto por parte de su familia, ya que él apoyado de la pasión, se enamoró de un ser que sólo le trajo aún más infortunio a su vida con lo que él sustentó “ella y yo, somos dos desdichados que se hacen compañía y llevan juntos su carga. Eso es lo que transformó nuestra desgracia en dicha, lo que nos hizo soportable, lo insoportable” (Van Gogh, V 1882). Luego de diecinueve meses esta relación termina y a su paso deja a Vincent con tragos amargos ya que él se encariña de los hijos de ella, de ahí surge una de sus primeras inestabilidades, regresa con sus padres y sigue pintando, ya que ese es su escape.

En 1884 aparece Margot Begeman, una mujer noble, quien ama y se enamora fielmente de Van Gogh, “Estas clases de vínculos nos van demostrando que el afán de Van Gogh por tener compañía o alguien a quien amar, se va tornando en una necesidad imperiosa para su vida, sobre todo la compañía de una mujer.” (Lacan, J 1964). Vincent sentía que por fin su larga espera por encontrar una mujer había culminado, pero cuando estaban a punto de casarse, la familia de Margot se negó rotundamente a aceptarlo, por el hecho de que Vincent había estado vinculado con una prostituta anteriormente, este hecho causó que Margot intentara suicidarse, hecho que fue también fallido.
Por largas temporadas Van Gogh se aleja, y rebusca en otras ciudades estabilidad y ansía despejar su mente y olvidar el infortunio de sus amoríos, aún así su deseo y sus ansias por estar junto a alguien jamás desaparecen, eso se ve reflejado en una de sus cartas a su hermano donde menciona: “Por momentos, así como contra los sordos acantilados se estrellan desesperadas las olas, siento una tormenta de deseo de abrazar, tal vez, una mujer de la clase puta barata; pero en fin, hay que tomar todo esto por lo que es, un efecto de sobreexcitación histérica…”(Van Gogh,1889).
Van Gogh en sus últimas estancias no tenía culpa por mencionar su realidad, al contrario, muestra seguridad en sus afirmaciones, pues bien sabía que estaba loco. Se sumergiría así en un mundo desconocido, pero ya experimentado y frecuentaría aún más a prostitutas en el prostíbulo de Madame Rosé junto a Paul Gauguin, no sólo el acto pasional lo impulsaría a frecuentar estos sitios, sino su afán de arte, puesto que tomaba a estas prostitutas de modelos para sus obras y pinturas.
Sin embargo, Van Gogh argumenta sus búsquedas hacia prostitutas diciendo que se entendía mejor con una mujer que fuera fea, o vieja, o pobre y aquella que hubiese adquirido inteligencia por medio de su experiencia de vida la cual estuviera llena de desgracias y penas. Con esto también reflexiona que se sentía mejor con ese tipo de mujer, su carácter colérico y aislado pueden ser otra de las razones por las cuales la búsqueda impaciente del amor se remita una y otra vez. “…vivió con una marcada personalidad introspectiva y sombría, incluso preceden variadas enfermedades para referirse a él; tales como: temperamento melancólico, síndrome ansioso-depresivo, fobia social, agorafobia, neurosis y hasta esquizofrenia” Villalobos. (2014).

Se puede generar una comparación entre la locura de Van Gogh con la de Charles Baudelaire, ya que, ambos eran ingeniosos y sus vidas se vieron afectadas a causa de las relaciones amorosas que tuvieron, así mismo ambos padecieron de enfermedades psíquicas y físicas.
Por su parte con Vincent Van Gogh se fortalece el movimiento denominado Postimpresionismo en la pintura, y con Charles Baudelaire el Simbolismo en la escritura, como principales representantes respectivamente. La dualidad entre el bien y el mal, en la que ambos claudicaban constantemente. Vincent, por un lado tenía una convicción viva frente a Dios debido a sus principios, donde su padre era líder de una comunidad protestante, y él también sentía el llamado por parte de Dios a ser pastor , debido a esto tuvo un acercamiento ferviente a la biblia y realizó estudios profundos de ella, también fue pastor durante seis meses pero nunca logró estabilizarse en aquel sentir, ya que, también estaba su parte negativa, con la que luchó constantemente, al convertirse en un fiel consumidor de absenta y terminar en la locura por sus constantes círculos viciosos, con el trago, la melancolía y el ensimismamiento que le provocaba por largas temporadas aislamiento con la sociedad y con su propia familia. Baudelaire sufría un mismo enfrentamiento donde existe un antagonismo que define la obra de Baudelaire entre lo bello y espantoso, Dios y Satán, el querer y el desear, la carne y el espíritu, sus vicios y relaciones amorosas con Jeanne Duval y Madame Sabatier, son un claro ejemplo de ello, dos de las mujeres que hablaban de esa dualidad incomprensible en su vida, donde una era su salvación y la otra su infierno.

Reinterpretación "The great lady", Steffany Calderón.
En el caso de Baudelaire al paso de sus días se va entrometiendo en el mundo de la creación artística, haciendo de los poemas su más importante actividad y por medio de ellos, va esclareciendo una nueva perspectiva de su vida, su propósito, y aquellas etapas críticas en las que se encuentra su alma y sus sueños. (Calderón, S. 2015) Y Van Gogh a su vez, vuelve de la pintura, su vocación luego de creer que el pastorado era su llamado y haberse equivocado.
La vida bohemia a la que estaban sometidos, la frecuente búsqueda de Baudelaire, en rebuscar dentro de sus expresiones artísticas mostrar una realidad opuesta a lo que era su vida, todo un poeta maldito y un tímido sexual, tal como se dispuso Van Gogh en ahondarse a una vida mísera entre la pobreza y sobrevivir con las ayudas de su hermano Théo los llevó a vivir la vida y el destino que merecían.
Dos genios inundados de locura y misterio, dos desentendidos e incomprendidos dentro de una sociedad que situaba al arte en un momento de cambios. “Baudelaire mereció la vida que tuvo, mejor dicho, fue el propio autor de su destino. Pues según concluye el teórico existencialista “la libre elección que el hombre hace de sí mismo, se identifica absolutamente con lo que llamamos, su destino”.” (Porché, 1947)”.
El inconformismo en donde los dos rebuscaban sustentar el principio de sus males, los círculos viciosos donde ambos frecuentaban visitas a prostíbulos, sus excesos con drogas y alcohol, con el fin de llenar vacíos dejados a causa de sus seres queridos y la falta de atención hacia ellos. En 1840, Baudelaire llega a los prostíbulos y junto a eso, se envicia en ellos.
En estos lugares conoce a una prostituta judía, llamada Sarah y a quien llama Louchette.Sostiene una particular relación con ella, y al parecer fue ella quien le traspasó una sífilis al poeta. En el caso de Van Gogh como se mencionaba anteriormente contagiado también de enfermedades a causa de prostitutas se ve afectado a lo largo de su vida.
Otro factor extraño encontrado en una de las crisis de Van Gogh donde se dice que discutía con Paul Gauguin con quien vivía en Arlés y a causa de salirse de sus cabales por poco lastima al mismo Gauguin con una navaja, fue la acción de cortarse el lóbulo de la oreja, muchas versiones muestran que él mismo lleva su pedazo de oreja a una prostituta y le pide que se lo muestre a Gauguin.
Van Gogh cree que haciendo esto recibe perdón, sin embargo, el 27 de Julio de 1890 el termina acabando con su vida con un disparo. Se debate si fue un suicidio o un accidente involuntario.
La muerte de Van Gogh no trata sobre la búsqueda del infinito ni de sus preocupaciones personales que hablaban de la eternidad y de la vida eterna, pues estos temas que lo llevaban nuevamente a quien era como seguidor de Cristo, le atormentaban. Sin embargo, los culpables de su muerte fueron la pobreza y la miseria, la locura y la esquizofrenia que le habían causado sus inestabilidades emocionales, sus excesos y su constante claudicación donde subsistían el entusiasmo, y la locura.

Para terminar, se concluye que ninguna de las relaciones de Vincent Van Gogh fueron determinantes de un modo directo a lo largo de su evolución pictórica pero sí en el progreso de sus procesos patológicos y la evolución de éstos, ya que en cada ruptura hubo una crisis psíquica. “Lo que me consuela un poco es que comienzo a considerar la locura como una enfermedad como cualquier otra y acepto la cosa como tal; mientras que, en las crisis mismas, me parecía que lo que imaginaba era la realidad” (Van Gogh, V 1889).


Referencias bibliográficas:

· M, Nieto.(2001). Medicina Balear. Patobiografía de Vincent Van Gogh. Vol. 17, pp. 50-64

· M, Varela., L. Villalobos. (2014). Del arte a la locura y de la locura al arte. La Expresión Genial De La Patología. Costa Rica: Revista Wimblu, pp 45-59.

· J. Gallo. () Arte y suplencia: los nombres del padre en vincent van Gogh. Medellín. Recuperado de: https://www.academia.edu/18116570/ARTE_Y_SUPLENCIA_LOS_NOMBRE_DEL_PADRE_EN_VINCENT_VAN_GOGH

· C, Alvarez., L, Alejandra., M, Laura., N, Paula. (2012). Van gogh “ Locura y genialidad”. Mexico. Universidad Autónoma Metropolitana, pp 2-19.





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