Entendiendo a Charles Baudelaire

Texto: Steffany Calderón Reina

     “Las flores del mal”, al ser la reunión de la mayor parte de la obra poética de Baudelaire, permite conocer un nuevo mundo. Además se ha visto involucrada dentro del romanticismo haciendo de éste  una muestra por parte de la literatura francesa, puesto que su importante producción ha dado lugar al nacimiento de nuevos movimientos literarios y artísticos. Por otro lado, esta obra cuenta de manera amplia los hechos significativos durante la vida del  autor que le permitieron realizar sus escritos.

     Esta obra le da al lector información completa, no solamente de la biografía de Baudelaire sino también hace alusión a otros poetas franceses reconocidos como “Los poetas malditos”, tales como: Franςois Villon, Gérard de Nerval, Paul Verlaine, Tristán Cobière, Jules Laforgue, Arthur Rimbaud y otros, a quienes el tedio y la desventura los agrupa en un conjunto de seres con vidas similares en donde la tristeza y el destrozo se apodera de sus obras.
     Los poemas de Baudelaire son una clara muestra del uso de la expresión acompañada de ironía e ingenio con el fin de dar a conocer el lado más puro y oscuro de un ser, al mismo tiempo.
     El texto está basado principalmente en la biografía de Charles Baudelaire, sujeto de las críticas hechas por Andrés Holguín (Traductor y creador del prólogo en ésta versión de Las flores del mal), de Jacques Crépet, el más autorizado crítico y biógrafo de Baudelaire, y otros que hacen parte fundamental del prólogo en el que se habla de forma ampliada sobre la vida del autor. 

     ¿Qué impulsó a Baudelaire a reflejar en sus poemas de manera absoluta todos los sucesos en su vida de forma opuesta a su realidad? Baudelaire era poseedor de un caos interior debido a su vida bohemia, la aparición de Jeanne Duval en su vida, sus ruinas, enfermedades paulatinas, timidez y engaño. Estos aspectos fueron los que expandieron la creación lírica con rasgos opuestos a la realidad subjetiva de Charles Baudelaire.

     El 9 de Abril de 1821 en París, Francia nace un hombre llamado Charles Pierre Baudelaire, éste era hijo de Carolina Dufays y François Baudelaire, su padre era un anciano a comparación de su madre, y esta desproporción genera cierta inestabilidad en el pequeño desde temprana edad. Luego de seis años de su nacimiento, muere su padre y su madre se casa el año siguiente con un general. A partir de la muerte de su padre y las nuevas nupcias de su madre con Aupick, comienzan a florecer factores como la timidez y el alejamiento de la sociedad por parte de Charles, que lo van apartando y haciendo más propenso a envolverse en un mundo solitario e independiente.
     Hacia 1840 Charles inicia su vida como poeta, y desde sus inicios muestra una característica y extraña forma de escribir, puesto que, sus inclinaciones a la hora de escribir, van enseñando temas nostálgicos, tenebrosos, oscuros y apartados. Tales factores son los que van moldeando la personalidad de Baudelaire a lo largo de su historia convirtiéndolo en un ser tímido, rencoroso e introvertido.  Otros componentes detonantes en su vida son los problemas familiares, una vida desordenada acompañada de drogas y un ambiente bohemio caracterizado por su desinterés respecto a quien era. A pesar de la gran parte desacreditada de la que se habla sobre la vida de Baudelaire que  muestra su lado oscuro, vale mencionar que él era un ser brillante, capaz e ingenioso quien mostraba cierto interés acentuado hacia lo bello. El hecho de escribir, lo hacía diferente y revertía el concepto  de aquel ser ensimismado en la desesperación y el desasosiego. Al paso de sus días se va entrometiendo en el mundo de la creación artística, haciendo de los poemas su más importante actividad y por medio de ellos, va esclareciendo una nueva perspectiva de su vida, su propósito, y aquellas etapas críticas en las que se encuentra su alma y sus sueños. Gracias a la poesía Baudelaire abre su alma y se evidencia la desnudez de la misma por medio de ella. Su metodología se basa en un reconocimiento de él mismo, a través de aventuras, ensueños y deseos. Baudelaire aparece justamente en el movimiento literario denominado el romanticismo, movimiento con el cual el se muestra asociado teniendo como énfasis su culto al yo, donde se exalta el hombre moderno y el orgullo que caracterizaba a Baudelaire. Los aspectos sociales también hicieron parte de la insatisfacción y fracaso de este conocido poeta maldito. Con la aparición de la fotografía el desagrado por parte de Baudelaire fue notorio, èl ridiculizaba el nuevo arte preocupado porque el empeño de la fotografía era retratar la realidad con exactitud, elemento que según Baudelaire cambiaría el propósito de la pintura y otros medios de expresión tradicionales. Manguel, (2002). La imagen como testigo. Baudelaire ‘En el reino de la pintura y la estatuaria, el credo actual de los entendidos en las cosas del mundo, especial­mente en Francia, reza así: 'Creo que el arte “ Es y sólo puede ser, la "'producción precisa de la naturaleza’’. ’Leyendo Imágenes.  (pp 89-90). Editorial Norma.
     Baudelaire buscaba encontrar su destino en medio de un momento de transformaciones y restructuraciones de lo que para él era una fascinante tradición. Los valores estèticos, culturales, artísticos, políticos y religiosos; para ésta época estaban en el auge máximo de reforma y esto para él era un choque con la realidad.
     En su desespero por encontrar un camino más claro respecto a quien era, inicia una vida aventurera recorriendo por prostitutas y una inaudita promiscuidad que lo vuelve aun más inestable. Incluso de aquellas pasiones ligeras y desenfrenadas existen letras reflejadas dentro de sus poemas. Las apariciones poéticas de Baudelaire son un reflejo de las antipatías, desagrados, gustos e inclinaciones que él sentía hacia sus contemporáneos. Cuando aparece la época de la revolución, este autor  esconde sus concepciones estéticas suyas y de su tiempo. En la mayor parte de su obra poética predomina la pulidez y agudeza con la que el autor enfrenta los problemas personales y sociales, espirituales y sus reprensiones inexistentes. En 1843 Jeanne Duval se cruza en su vida. Ella era una mulata de extraño proceder, y dentro de sus amoríos, éste prevaleció a pesar de que ella era infiel y vulgar. Así mismo Madame Sabatier se convierte en una pieza fundamental que también forma parte central de la vida amorosa de la vida de Baudelaire. Paralelo a sus desventuras el continúa escribiendo y pese a sus circunstancias de desorden en él comienza a coexistir una mitomanía irremediable. ‘La rubia y la morena- ha escrito Camille Mauclair en su biografia de Baudelaire- se convirtieron en los términos de una antítesis que pronto fue ampliándose’.
     En 1845 aparece su primer obra crítica. Baudelaire era un gran amante de la pintura y la escultura, por eso su negación hacia el cambio drástico que tendría el impacto de la fotografía dentro de la sociedad moderna. En esta obra se revela el talento de Charles con relación a algunos escultores y pintores como Eugène Delacroix y Lorenzo Bartolini. Seguidamente luego de la difusión de su única novela llamada La Fanfarlo, la cual fue un fracaso instantáneo, Baudelaire deja de lado las producciones literarias, y se enfoca más en la política. Sin dejar de lado su peculiar relación con Jeanne Duval, Baudelaire se ve encaprichado con una actriz llamada Marie Daubrun. Durante ese tiempo, su tiempo se limita a la política y a traducciones de Edgar Allan Poe, a quien admira de forma muy acentuada. Holguín, A. (2001) Las flores del Mal. Bogotá. Editorial Panamericana.‘El éxito de Poe no ha consistido, en gran parte, en la circunstancia de haber sido traducido por Baudelaire? Más adelante me ocuparé del influjo de Poe sobre su traductor.’
     Baudelaire tuvo cuatro mujeres en su vida y en su obra poética, ellas fueron Sahra, Jeanne Duval, , Marie Daubrau y Madame Sabatier. Hubo muchas otras pero estas fueron las más importantes. En 1840, Baudelaire llega a los prostíbulos y junto a eso, se envicia en ellos. En estos lugares  conoce una prostituta judis, llamada Sarah,  y a quien llama Louchette. Sostiene una particular relación con ella, y al parecer fue ella quien le traspasó una sífilis al poeta. A ella le dedica el poema 35 de Las flores del mal. En 1847 conoce a Marie Daubraun, una actriz de teatro a quien el poeta ve como un amor imposible. Baudelaire dedica el poema  61 a esta mujer conocido como ‘el canto de otoño’.
     Cuando era mayor de edad decidió reclamar su herencia paterna, pero le fue impuesto un tutor judicial quien iba  a controlar sus bienes. De esta manera el 21 de septiembre de 1844 su familia dejó a cargo un notario quien iba a controlar sus gastos e iba a ser el administrador de su patrimonio, por esta razón los conflictos familiares se profundizaron a causa del control de una renta mensual que le fue asignada.
Por esos años a mediados de 1845 Baudelaire comenzó a consumir hachís y en una de sus crisis afectivas intentó suicidarse. Retomando la vida amorosa del autor, Madame Sabatier se reunía con un grupo de artistas y escritores en donde era conocida como ‘la presidenta’, a ella Baudelaire le envía por cuatro años poemas con seudónimo. En 1857 se publican Las flores del mal y esto sacó a flote el reconocimiento de que él era quien le escribía poemas a Sabatier, también resultó un escandaloso proceso donde penalizaban algunos de los poemas de Baudelaire por su contenido y también se prohibió ciertos de los poemas en donde según la sociedad, se deterioraba la moral y las buenas costumbres. “Baudelaire mereció la vida que tuvo, mejor dicho, fue el propio autor de su destino. Pues según concluye el teórico existencialista “la libre elección que el hombre hace de sí mismo, se identifica absolutamente con lo que llamamos, su destino”.” (Porché, 1947 citado en  Realidad, García Buenos Aires , 1944)”
    Baudelaire encontró en Madame Sabatier una relación de pureza, de salvación, de esperanza absoluta, la cual no hallaba en la mulata Jeanne, puesto que entre las dos había una equilibrada desigualdad que en el poeta genera estabilidad. Solitario e insensible Baudelaire solo encuentra reposo en su poesía.
Charles menciona la libertad como un término sumamente acogido a su vida, sin embargo, el mismo reconocía su manía de engañar y esto no lo hacía completamente libre. Aquella libertad se efectuaba en el ámbito creativo y de las capacidades del hombre innato, de esta forma se muestra el escepticismo casi absoluto que alimentaba la vida de él. La espiritualidad era oscura para este ser, su alma al parecer estaba a la deriva de lo desconocido, y la muerte era su única salvación. Los demonios y satán, son piezas fundamentales dentro de sus poemas y es que èl se oponía ante la existencia de Dios. Les litanies de Satan (Las letanías de Satán) son la muestra de ello. Claramente es la plegaria dirigida al mismo dios de los infiernos, la manera en la que replica ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! Denota la devoción con que el autor simplifica sus creencias. Existe un antagonismo que define la obra de Baudelaire entre lo bello y espantoso, Dios y Satán, el querer y el desear, la carne y el espíritu. “Esta poesía sólo busca la confesión; mientras la crea, Baudelaire no piensa sino en confiarnos sus más graves pensamientos, transmitirlos, entregarlos a los otros como una carga secreta e insoportable”. (Rivèrie citado en Las flores del mal, sexta impresión, 2012.) Su dualismo en creencia en cierto modo afecta el modo de ver las cosas para Baudelairem su ingenio subyace de todas las desproporciones generadas a lo largo de su vida iniciando en sus conflictos familiares, atravesando su adolescencia perturbada y culminando con sus últimos míseros y amargos días eternos sin poder hablar. En 1866 Charles Baudelaire sufre de una parálisis general que lo deja mudo y lo envuelve en un mundo silencioso donde su boca no puede volver a pronunciar una sola letra de uno de sus poemas.  
    Para concluir vale mencionar que los sucesos horribles, únicos, morbosos, tediosos, tímidos, reales, inexistentes, solitarios y pobres que ocurrieron o hicieron parte de la vida de Baudelaire no se reflejaban fielmente en sus poemas, él siempre escondía algo, siempre buscaba mostrar lo bello de lo espantoso y eso lo hace mágicamente inigualable dentro del contexto de poetas malditos. El satanismo, y sus enredos con sus únicos amores que no le brindaron mucha estabilidad simplemente lo envuelven y dejan solitario en un mundo de fantasia donde su único escape es la poesía y dentro de ella expresar aquello que anhela pero no está a su alcance. El carácter reprimido lo convierte en un engañador y mitómano que se expresa en su literatura de manera opuesta con rasgos parecidos pero no precisos.  El reproche y arrepentimiento aparece seguidamente evidenciado en sus poemas donde el remordimiento nace por la rebelión, la tortura a la conciencia, la negación ante la existencia de Dios, el satanismo y sus inclinaciones hacia el sexo de manera desenfrenada, sus pecados, el sentimiento de culpa.
“Charles Baudelaire es uno de esos casos, tan frecuentes en la historia de la literatura, en que la meritoria producción de un artista de incuestionable talento y singular atractivo ha quedado eclipsada, por así decir, por el efecto que una sola de sus obras, la más luminosa de entre ellas, ha producido sobre el resto. Pregunte usted a quien quiera si conoce a Baudelaire: «Por supuesto –le responderán–, ¿cómo no iba conocer al autor de Las Flores del mal?» Esto no es extraño si consideramos que el poemario en cuestión es no solamente una obra clave de la literatura europea, sino también, y por encima de todo, un pequeño milagro artístico. Sin embargo, no podemos dejar de lamentar el olvido en el que, a causa irónicamente de la misma celebridad del autor, han caído algunos textos, igualmente excelentes, que corrieron peor fortuna, como son los poemas en prosa (El Spleen de París), sus escritos sobre arte o los interesantísimos ensayos sobre Edgar Allan Poe.” (Benito, F (2010), Ensayo, Página Web.)
           “Todas las sensaciones individuales de Baudelaire, han sido confesadas y traducidas en sus poemas” (Mauclair, C).
     Es una oportunidad absoluta para los buenos lectores, auto obligarse a conocer sobre uno de los mejores poetas franceses a lo largo de la historia como lo fue Charles Baudelaire.

De antemano agradezco a Johanna Flórez quien me recomendó este autor hace algunos años, y me permitió darme el gusto de entender a un ser inigualable, inventor de su fracaso.


Steffany  Calderón Reina

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