Hastío

Reverberante, me sofocó en el asilo donde estaba. Era una insignificancia a la que le di el significado que no merecía. Otra vez estaba en el punto que odiaba pero esta última vez me estaba poniendo en un juego de azar. Tenía miedo de ser escuchada y fallar pero me daba todavía más cobardía quedarme en silencio así que opté por la huida. Esa madrugada fue interminable, quería deshacerme de ella. La decisión propia ya estaba tomada, no tenía alternativa. Una vez más me instaba a entender qué era lo que realmente debía hacer y aunque iba en contra de quién era, era lo único que me quedaba. Ya no habían chances ni ganas, aunque gimieran mis adentros debía arrancarlos de raíz. Debía ser egoísta por primera vez, pero entendiendo que habían más personas implicadas. Por otro lado me puse en lugar de SB nuevamente... recordé que el veía la vida como una opción y no una obligación y retomé aquel amorío. El resto se fue a la basura, lo dejé desvanecer, ya era hora. Ahora solo resta llorar y esperar que el dolor y la culpa se vaya lentamente así como SB, que al fin luego de casi un año había desaparecido. Muerte y redención

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