Encuentros ajenos

Me gusta escribir de ti, porque nunca tengo que explicar nada cuando lo hago. Tu solo andas, divagas, corres, huyes y todo en silencio. Te perdiste entre mis sueños, en ellos has dejado de estar. En las canciones aún estás presente y no sabes cuán viva me hace sentir eso. Mi viveza y esa cantidad de sonidos que apropié en ti. Te recuerdo, así como cuando no éramos nada, cuando lo fuimos todo, y cuando lo volvimos a intentar. Tu sonrisa cobarde y tus excusas con besos incrustados, por aquí sigo de peregrina, esperando que un día de estos nos volvamos a juntar. El perdón también llegará, los días encharcados y las botas, el olor a miel, a playa, un abrazo eterno, tu calor, nuestra piel siendo el escenario perfecto de esa espera angustiosa de un final feliz. Vuelvo a echarte de menos, y aún sigues siendo esa parte que no logro deshacer de mí. 

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