Infidelidad y ensueño.

Una tarde lluviosa, un atardecer iluminado con oscuridad. La primera vez hacía sol, esta vez las botas se hundían entre charcos.

[He protagonizado sus fantasías, cada noche ocurre algo peculiar, algunas veces duerme conmigo, en otros casos escapa de mis humedales.] 

Él iba en un automóvil, iba su conductor y también alguien a su lado. Ella estaba en el otro auto, dos seres y el otro conductor eran sus acompañantes.
[Yo no sabía hacia donde me dirigía esta vez, sólo iba pensando en ese instante].

Los autos se cruzaron y él lanzó una mirada al auto que se dirigía en dirección opuesta y la observó con una mirada angustiada, simuló no verla, e inmediatamente agarró su capucha y la arrastró hacia su rostro para ocultarse de ella, fue notorio que a su vez buscaba ocultar a su acompañante.
[El acto parecía casi fallido, pues él no sabe simular ni siquiera un desagrado, mi sigilosa mirada lo supo hacerse entrometer en una escena peor. (Tomó su capucha y se cubrió hasta olvidar que alguien estaba todavía más pendiente de sus acciones que él mismo, su títere)]

La escena parecía girar en torno a los fanfarrones que la acompañaban, no precisamente iba dirigida a sus protagonistas.
[Esta vez yo ya tenía todo previsto, así que hice como si no hubiera pasado nada, a fin de cuentas yo iba acompañada... miré a mi derecha y ahí seguía mi otro quien, quizá me esté enamorando nuevamente, aún no reconozco sus gestos pero sé que me guía y es mi fiel amante].

Como siempre pensando en el qué e ignorando los por qués, miró a su derecha allí estaba ese ser.
[Mientras tanto fingí estar serena, se abrumó mi ser completamente. Di la vuelta y mis acompañantes seguían ahí, no logro recordar a ninguno, no recuerdo ni siquiera a su maldito títere].

[''Su títere y mis acompañantes'', siquiera fueran más que eso]. Esta vez lo fueron, en ese paseo absurdo donde como siempre la historia iba dirigida a los insípidos que la leían, no a sus autores, quienes ignoraban lo que estaba pasando al rededor. 

[Esa tarde escapó y no precisamente iba a ocultarse de mis acompañantes, su estúpido títere de ésta vez sabía distinguir el color del panorama, detallaba hasta la manera en cómo se le dirigía él; su sagaz amante.. pero él estaba tenso, temía creer que yo lo observaba, en realidad él sabía que ya lo había visto, y sin saber qué pasaba por su mente, sus reacciones absurdas lo delataron. Por mi parte estaba como aquel títere inútil y absurdo, pensando en por qués, en banalidades y en él.]

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