Ya no hay entradas, solo párrafos incompletos.

Esas tardes soleadas y muchas veces desesperantes, las cambié por atardeceres fríos y lamentos constantes. ya va casi un mes y medio, y aun no hablo del tema.
Quisiera estar sola, ¿Cual es la gran puta parte que nadie entiende? Necesito encontrarme, en mis trazos, en mis letras, en mis putos, rememorados y absurdos libros que pareciese que ya me sé de memoria. No quiero estar cerca de gente que no me importa estoy harta de fingir sonrisas, de demostrar interés en aquello que me vale mierda. Extraño ser quien solía ser y no sé cuál sea la parte más trágica de todo... extraño a mi papá, extraño mi puta felicidad inexplicable y extraño sentir ganas de vivir. Me vuelvo a consumir y lo único que me alivia son mis cigarros y tragarme el puto odio y el resentimiento que llevo conmigo.¿Es posible que con esta tristeza no tenga ganas ni de ver la luz del día? Este es mi lamento Por quienes han tenido que despedirse de sus seres amados, aquellos a quienes el destino, la vida, las malas decisiones y demás los han dejado en manos de la soledad. Aquellos que han amado y han dado lo mejor de su ser sin recibir nada a cambio, lamento el amor, lamento el odio y el resentimiento. Lamento a quienes sufren y otros tienen el placer de reír de ellos. Lamento el decir adiós sin palabras.Quien va a poder dormir con la cabeza hecha mierda?No me pidas que esté bien porque no lo voy a estar. He dejado ir a tanta gente, lo mas triste es que ya no tengo ánimo de regresar. Me duele la vida, es como si desapareciera esa gran parte que me hace suspirar y sentir viva, como si lo único que me logra llenar se esfumara. Muero lentamente en mis absurdos y estúpidos intentos por llegar a sentirme siquiera un poco bien conmigo misma, demasiadas preguntas preguntas, no hallo respuestas. Es tu indiferencia que me arde y me quema. Mis entrañas lo saben. Quizá encuentre la salida en dejar de verte, pero pensarlo me acobarda… Vuelvo a transportarme y suplico al cielo un respiro, me ahoga el sentir. Brota un gemir y mi respiración procura ser suprimida pero es un intento falible. Lo di todo, y aún así no fue suficiente para ti. Un vil souvenir.
Ese seis de enero estaba en la bañera, gimiendo de dolor, preguntándome por qué estaba pasando eso, por qué no estabas conmigo… y todavía me lo sigo preguntando.



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