Mis adentros cuando llegas tú.

Yo solamente quería perderme en esas constelaciones que se arman con tus lunares. Anhelaba desnudar tu alma más que tu cuerpo... Vivir en ese pecho congestionado y recostarme en tu piel para sentir tu respiración mientras hablabas. Yo te quería y no de la manera carnal de la que tú pensabas. Yo fantaseaba con que algún día pudiese despertar y ver tu rostro a mi lado. Soñaba con contarte millones de historias y dejarme ver como la única y alocada que soy. Aún lo pienso y es como si hacerlo sirviera de algo. Me hubiera gustado ser más yo pero no pude, siempre me limité. Tuve suficiente miedo y solo dejé permear tu piel en mis adentros. Olvidé el sin numero de pensamientos que solían acercarme a ti de la manera más pura posible. Tu rostro, tu sonrisa  simple y aún tus cortas palabras se agudizaron en mí. Esa manera excéntrica de atraerme y mis emociones cuando aparecías tu. Elijo irme por mi propia cuenta a fin de que pase el tiempo, de que logre entenderlo. A fin de cuentas sé que eres incapaz de quererme, tu fría y vacía mirada me lo hicieron saber. Sandeces, pudiese abrir un poco más aquel sentir silencioso pero latente que me acobarda.. Pero la madrugada es más fuerte que yo.
Quiero que vueles, que rías, que vivas, que sigas siendo quien eres finalmente si sigues tomando las mismas desiciones es porque ellas te hacen bien. Esta es la parte donde el dolor es una simple mentira que solo nos persigue.
Steffany Reina

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pegatina

Mujeres y Crisis Psíquicas

Motel enlagunado