Del 2012 hasta el 2016 Monólogo de la caótica espera por la llegada de Eduardo

Julieth Steffany Calderón  

Monólogo de la caótica espera por la llegada de
Eduardo

‘’… afán de qué, el afán no sirve de nada cuando te has dejado llevar por la noción del tiempo. ’’

Capítulo I


No tener la mínima idea de cómo comenzar a contar sobre los fárragos que se apoderaron de mi adolescencia, es otra manera de poder darme cuenta lo insegura que puedo llegar a ser a veces, mi nombre es Julieth, una joven que tuvo que pasar por inseguridades y por sus impulsos artísticos para conocer a Eduardo, el no sé qué de su vida.
No tengo más para mencionar qué, solamente quiero hacerles ver que todo está bien, El pasado mes de junio me encontraba en mi habitación, observé el techo y miré lo que había venido haciendo los últimos meses, me llevé una agria sensación cuando noté los cambios innecesarios que había venido realizando en mí, algo me decía que las cosas no iban bien, comenzando por mi inseguridad emocional, mis pensamientos que me llenaban de desolación y mis faltas de entendimiento hacia qué era lo que esperaba y estaba a punto de llegar a mi vida. En julio viajé a Cali, la bella sucursal del cielo donde el tiempo pareciera que estuviese desganado por correr, el fin era ir a una de las convenciones que realiza mi iglesia anualmente, yo y algo dentro de mí, quería hacerse creer  que era necesario estar allá ¿Por qué? No lo sabía, pero todo resultó estar relacionado con revolver mi pasado.
Íbamos en el autobús que tardaba unas ocho horas de Bogotá a Cali, me senté al lado de mi prima que estaba atónita por escuchar la larga historia de desamor que le venía contando, esa fue una de las cosas por las que me llené de rencor y aborrecimiento por el que ocupaba una gran parte de mi tiempo y mi mente en ese momento, me sirvió haber hablado con ella ya que gracias a sus detestables vivencias tuvo cómo aconsejarme en ese momento.
Llegué a ese lugar donde se veía el mundo desde diferentes perspectivas y todo se veía mejor, yo sólo quería saber cuál era la razón por la que yo estaba allí… pasé por momentos de ira y aun así no me confortaron en lo absoluto, por momentos felices pero que dejaron de ser relevantes, en fin, la caótica experiencia que vivencié esos 5 días no fue nada comparado con lo que se venía encima. Esas conferencias parecieron darme esperanza, pues estaban algo relacionadas por lo que yo estaba pasando… Pero esa esperanza fue muriendo luego de cuatro meses.
Pasados cuatro meses, quise recopilar información de lo que había hecho desde mis trece años, era un corto tiempo para que un ser pensante llegue a decir –Es cuando florece un pequeño árbol que no tiene algún valor- Pero en verdad lo que se vino encima resultó ser más que una mísera experiencia, Yo a mis 13 años era una niña espléndidamente despreocupada, normal y hasta parecía que mi historia iba siendo un cuento de esos baratos con los que la gente entretiene a sus hijos para hacerlos fantasear y hasta hacerlos perder el miedo de lo que está a punto de llegar cuando entran en la agonizante edad de la adolescencia. Jamás pensé en querer escribir o quizá leer un libro. En fin.
Indagando por la majadería de mi fanfarrón ser, llegaron al fin los recuerdos del pasado que carcomían mi débil corazón, (espero no ser la típica fémina que pretende mostrar su estado de poco ánimo que lo único que logra hacer sentir lástima hacia ella a fin de cuenta, bien no quiero soltar del hilo de mi estúpida historia, así que) … También noté que mis ansias por estar viva en ese entonces eran mínimas, me pregunto ahora ¿Cómo es posible ser una persona tan depresiva a esas alturas de la vida? Como sea, yo tenía un odio y rencor hacia muchas personas que se había venido acumulando en mi vida con el fin de estragar mis sentimientos, durante ese tiempo, me hacía daño de una u otra forma, mirándome al espejo y despreciándome a mí misma, desacreditando el triunfo de otros y comenzando a vivir cosas que jamás pensé vivir como huir de casa por pura aventura, a fin de cuentas es una cosa poco relevante pero de mucha importancia para una mente y un corazón diseñado para  ser intachable, pero no quiero comenzar con la habladuría estúpida de ‘’soy lo mejor’’, esos que pretenden mostrar mucho, son los que tienen poco para dar. Como decía era una persona segura de sí misma y falta de conocimiento  en cuanto a lo que en verdad era su propio enemigo (su lucha interna con el mundo), algo ignorante diría yo pero que como consecuencia trajo una y más razones a mi vida para dar un rumbo equivocado, a veces las ansias y ganas de querer experimentar el mundo que nos rodea se convierte en un simple modelo que queremos implantar en nuestras mentes, es decir, perplejidades que sólo nos hacemos creer y que lo logramos cuando todo se va a la cuestión de las decisiones, desde ese momento, yo le abrí puerta a muchos vicios dañinos, tanto para mí como para mi mente, ya no pensaba en el colegio, cuadernos, tareas o cosas así, sino en ‘’pasarla bien y satisfacer mis necesidades’’, tomé decisiones apresuradas y junto a ellas actitudes inesperadas que a otros les llegaban como un choque contra satanás, yo todavía no sé que diantres estaba pasando por mi mente en esos momentos… Podré imaginar que quieren detalles más profundos acerca de lo que hablo, pero eso no va a servir de nada, o por lo menos eso creo yo, pero será necesario mencionarlos por lo que veo, porque a mí me daría hartera leer un ensayo sobre algo que es incierto.
Cosas como llegar al punto de besar una mujer, enviciarme en los inicios de bulimia y luchar con pensamientos obscenos hasta poner en juego mi reputación con ayuda de mi cuerpo, es de lo que hablo.
Toda esa variedad de acontecimientos me hicieron llegar a una depresión excesiva de la que muchos desconocen, me creo incapaz, de mencionar algo de lo que hablo en familia, no tengo ningún problema de hacerlo público puesto que es algo que ya muchos saben, y Dios y el tiempo han ayudado para curar los daños que causé en mí luego de eso, pero claramente está el temor latente de la gente que no sabe afrontar las vivencias del pasado y empieza con sus arrogantes críticas que a mi la verdad me valen cinco. La dolencia hacia mi misma cada vez iba en aumento y el descontento de llegar a mi casa, y tener que ver a mis papás y ocultar lo que me estaba pasando se estaba acumulando en mi corazón para hacerme más daño, en ese tiempo tan ‘’descontrolado’’ yo tuve una relación, que en vez de ayudarme a salir de mi caos, me hundió más en él, todo empeoró hasta el mes de mayo, en el que decidí acabar con lo que me estaba haciendo daño, mi vida.
Un día del mes de mayo sin mencionar nada, me sentí avergonzada de mí, y del tope al que había dejado llevar mi todo. Estaba en mi habitación y una serie de pastillas que llenaban un buen espacio del mueble del lado de mi cama me incitaron a querer intoxicarme, me levanté de la cama, y me dirigí a ellas con el fin de zamparme una buena cantidad y así mismo cumplir mi cometido, todo terminó en esa escena crítica, que por supuesto debí tragarme sola, como casi siempre lo venía haciendo.
El Nuevo comienzo
Capítulo II


Tome las pastillas en mi mano y con mirarlas me bastó para tirarme al piso y llorar como una vil y apenada persona, por mi mente había un recuento de todo eso que me había pasado y había hecho,  sentía un terrible cargo de conciencia por las personas que se habían visto afectadas, ya que yo soy de esas personas toscas y bruscas que se desquitan con cuanto ‘’andrajo’’ se le pone en frente en momentos difíciles, eso no tiene justificación pero mi caso iba más allá de un desentendimiento con mis padres, falta de cariño, o tal vez falta de apreciación, mi vida no es nada difícil, es más, es un verdadero lujo, nunca he tenido que pasar por escasez económica,  abusos, o malos tratos, al contrario, todo está como para una persona que es humilde, agradecida y sensata.
Como venía diciendo, mi vida era fácil pero yo la dejé complicar por mis malas decisiones, en ese momento mientras estaba al borde de cometer un error y mirar el trasfondo de por qué lo hacía, a mí vino palabra de Dios que decía ” Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro corazón” (jeremías 29:13)” Mi corazón y mi alma se desmoronaron en un segundo, me sentí arrepentida y totalmente dolida.
Ese día comenzó mi nueva vida, las cosas en orden cronológico confundirían a más de uno, lo ha logrado hacer conmigo, el hecho, esa sensación dentro de mí, causó un efecto de querer acabar con eso, pero el derecho no era acabar con mi vida, era iniciar una nueva etapa de la misma.
Para muchos puede ser patético creer que eso se puede lograr, porque quizá sea fácil creerlo para una persona por la que no ha ocurrido esta clase de eventos, pero yo hoy puedo decir con seguridad que es posible, ser perdonado y perdonarse a uno mismo, luego de tanto daño y orgullo que sólo termina consumiendo la vitalidad, el ánimo, las ganas de progresar y seguir viviendo.
Ese día de mayo, oré, y decidí contarle a mi señora madre una buena porción de lo que me pasaba, me sentí libre, pero aun así habían otra clase de cosas por comentar, ese día fue el fin de la osadía.
Desde ese entonces, fue un proceso corto pero arduo, la transformación a lo que quería llegar a ser, no fue tan difícil con el apoyo que a mi vida llegó, conté con unas valiosas amigas que me indujeron por el camino de la salvación, el apoyo de mis padres y mi fuerza de voluntad para no desistir de la decisión que vino a mí ese día de mayo.
Luego de eso, a mí venían días de depresión, de caóticas noches de insomnio y hasta veladas continuas de llanto, en el que se invadía mi lecho de prejuicios y pensamientos de odio hacia lo que yo hice, ya era más sencillo aceptar todo, pero llegaban crisis en las que ni yo misma entendía mis sentimientos, la relación que mencioné que sostenía ya había acabado hacia mucho tiempo atrás pero aún quedaban cicatrices de la misma, que acompañaban mis razones para estar así.
Y así fue el rumbo del cambio que realicé por más de seis meses, unos meses atrás, estaba en mi computadora como suelo estar casi siempre, escribiendo, leyendo y mirando publicaciones en mi blog, a mi mente llegó esto:
Estaba a punto de cometer un error cuando de pronto se asomó el  rostro de una niña que desangraba bajo la luz del horizonte proveniente de la luna, sus manos traían un vaso lleno de sangre y su mirada reflejaba la mirada de Eduardo, lo cual me llevó a un inconsciente ataque de pánico, las luces no alumbraban igual y mientras ella se acercaba mi corazón se iba consumiendo más y más, mis latidos estaban desapareciendo y mi cara demacrada mostraba el temor que se había apoderado de mí ese día de octubre, por mi mente un sin número de escenas estaban ocurriendo, tantas como las que ni Stephenie Meyer se podría imaginar en una de sus noches de fantasía e inspiración literal, el reloj dejó de marcar los segundos y ese dolor proveniente de mi pecho se hacía cada vez más fuerte, yo no entendía qué era lo que pasaba… hasta que ella llegó al lugar donde yo me encontraba, un lugar oscuro, mi posición acurrucada mostraba el límite de monstruosidad al que me había llevado tal sensación, la lujuria por querer saber qué pasaba aumentó en segundos, pero así como aumentaba , mis segundos de vida se iban acortando, el momento tomó un rumbo inesperado cuando Eduardo arrojó una piedra a la cabeza de la niña que en mi mente se convirtió en un soplón de cenizas, ya no había respiración, me estaba ahogando y Eduardo me miraba con ansias de querer salvarme, pero ya era tarde  mis manos estaban heladas y mi corazón ya había muerto, escuché a lo lejos una voz que decía: -Esto es sólo un cuento.
Gracias a Dios toda mi vida tomó un rumbo agradable y hasta inesperado, las cosas resultaron ser más fáciles desde ese día, y la felicidad reflejada se mostró en mi desinterés por esos temas tan controversiales ‘’hoy en día.
Mi interés por el arte, comenzó a los siete años, cuando alguien llegó a mi casa y yo era de las espectadoras que debía presenciar conversaciones aburridas y con falta de interés propio por parte de quien me rodeaba, ese día dibujé un pájaro, lo recuerdo muy bien, lo pinté de color verde y ese alguien me dijo ‘’Para ser un gran artista lo único que debes hacer, es dibujar las cosas tal y como las ves’’.
Se preguntarán por qué el cambio de tema tan drástico, pero es bueno hablar del otro pasado, que me benefició.
Desde pequeña, reafirmo, que mi amor por el arte se exponía con mis locuras de crear nuevas cosas, dibujar lo que sentía, y escribir en diarios lo que vivía. Parece como si ese fuera el propósito de mi vida, pero creo que aún queda mucho por vivir, y esperar.
Y ya que llegó el tema de la espera, podré al fin tomar el desenlace de lo que trata este monólogo, afán de qué, el afán no sirve de nada cuando te has dejado llevar por la noción del tiempo.



La espera, valió la pena
Capítulo lll

Eduardo llegó, y lo hizo para quedarse de eso puedo estar totalmente segura, su serena mirada que me inspira tanto que a la vez no inspira nada, cautiva mi ser en lo profundo. Eduardo llegó un 24 de septiembre, cuando yo estaba en una de mis crisis, lo miré a sus ojos y su mirada me produjo un espeluznante escalofrío que logró intimidarme, y más no tuve para hacer, que inclinar mi rostro para entablar una conversación.
Vale mencionar que soy muy extrovertida, desde los 13 años lo soy, no se me compleja el hablarle a alguien que no conozco, creo que la pena me da al momento de exponer en los proyectos de física o química (Los cuales odio), Ja, creo que no era necesario meter esas dos materias que no me gustan, pero bueno, continúo…
Ese día, conversamos un poco, algo como irnos conociendo, él ya sabía mi nombre pero yo no imaginaba siquiera que supiera que yo existía, ese día, le hablé como a cualquier otra persona con la que me podría topar en cualquier momento, y no llegué a imaginar cuántas cosas iban a llegar referentes a él, luego de conocerlo.
Pasaron los días, y así mismo crecía mi aprecio hacia él, ustedes creerán que Eduardo es el amor de mi vida, pero esa es una respuesta que sólo Jesucristo y el tiempo nos revelarán, Eduardo es un ser del que me he encariñado, no es el preciso modelo que más de una fantasea pero sí es un acercamiento a el mismo.
Llevo poco tiempo hablando con Eduardo, y somos tan diferentes que a la vez somos iguales, él es frío y muy tímido, yo cálida y muy amigable, hacer que él hable es difícil pero cuando se destapa, tiene mucho por decir, no puedo negar y rehusarme a admitir que me gusta, pues en verdad él me gusta, ese día en que lo conocí, muchas cosas cambiaron, desde el razonamiento hacia las personas que llegan y el por qué lo hacen, hasta los motivos de por qué Dios pone en nuestras vidas a las mismas.
Nuestra amistad se fortalece, y así mismo el hecho de quererlo como es, tal cual, con su serenidad y seriedad. Decidí ponerlo como tema principal, ya que no es otra de las muchas historias que se cuentan de amor y desamor sin sentido alguno.
Esta historia es diferente porque a mis quince años de edad, no quiero ni pienso volver a meterme en un mar de infelicidad.
Un célebre artista dijo  -Las relaciones oscilan entre un dulce sueño y una pesadilla, y no hay manera de decir en qué momento una se convierte en la otra. 
Más adelante sólo él comprenderá el porqué de mi historia



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